madresestresadas

La aventura de ser madre con los tiempos que corren, porque las madres nos estresamos, independientemente del número de hijos y de su edad
Recent Tweets @
  • Pasan los dos de setenta y cinco años, sin más achaques que los habituales, con una sonrisa enorme y la cabeza en su sitio.
  • Fijate, me decía ella. Yo dejaba a los niños en el colegio por la mañana y me iba a trabajar, volvía a recogerlos, les daba de comer y volvía a llevarlos, y antes de que salieran ya me había ido otra vez, unas veces volvía a las siete y otras a las nueve de la noche.
  • Él me cuenta que su trabajo le hacía viajar, cuando eran más pequeños un día o dos, pero cuando el mayor tenía 13 años tuvo temporadas de un año entero fuera.
  • Y ella se hacía cargo de todo, y los niños se quedaban solos toda la tarde hasta que ella llegaba, si tenían deberes, si querían merendar se las ventilaban solos, y se ocupaban los unos de los otros, si les hacía falta algo, estaban las vecinas
  • Tenía una lavadora de esas primitivas que sólo daban vueltas y ni centrifugaba. Y la leche sólo duraba tres días y había que cocerla, y no había pañales desechables, ni microondas, ni telecomida para no cocinar ni....ni....
  • Y al trabajar los dos no teníamos problemas económicos grandes Vivíamos.... Como se podía en esos tiempos, la ropa de los mayores para los pequeños, algún extra en Navidad y una merienda un poco especial el día del cumpleaños.
  • Él....Que su padre estuvo en el frente de ciudad lineal en la guerra sin saber ni a qué bando pertenecía y sin poder ni avisar en su casa, y la madre bastante tenía con intentar dar de comer a los hijos sin dinero y sin nada
  • ¿Y ahora os quejáis?
  • Se miran, sonríen...
  • Ahora mi hijo pequeño y su mujer trabajan los dos y tienen dos hijos, y una persona que les cuida a los niños y otra que viene a limpiar y a planchar cada dos días.
  • ¡¡Y se estresan!!
  • Y dicen que tienen mucho trabajo y no les da tiempo a nada, vienen a vernos y salen zumbando a las siete porque hay que bañar a los niños a las siete y media.
  • ¿Qué se piensan que hacíamos nosotros? Pues si se podía se bañaban a las siete y si no a las ocho o al día siguiente.
  • Se vuelven a miran y se ríen, da la impresión de que ríen pensando que los padres de ahora nos ahogamos en un vaso de agua.
  • A mi me han dado una lección de vida.

1975…año más o menos.
22 de julio.
Verano de los de antes en un pueblo perdido en Castilla.
Fiestas en un pueblo cercano, por carretera cinco kilómetros, campo a través, un ratito.
Pues vamos.

(la foto la hizo mi Padre, antes de nacer yo. si la quieres utilizar avisa o muerdo!!)


No sé, entre quince y veinte aguerridos adolescentes a las cuatro de la tarde sin gorras ni cremas solares, 
Llegamos sudorosos después de coger flores, pincharnos con cardos borriqueros, saltar tapias de piedras de “sembrao” en “sembrao”, con alguna picadura de bicho…..
¿habéis visto las pelis del oeste cuando corren esas bolas que parecen pelusas gigantes por las calles desiertas?
Pues igual, pero con más calor, sin bolas y con la radio sonando en todas las casas.
Una radionovela que se llamaba Lucecita y que tenía a media España llorando toda la siesta.
Encontramos el único bar del pueblo, acabamos las existencias de agua del pantano y esperamos a que la plaza se fuera llenando de gente vestida de fiesta.
Entonces de la iglesia sacan EL RAMO, algo así como un árbol de navidad decorado con panes y flores.
Cuando se hartan de pasearlo y cantar se va a casa de la mayordoma, una señora mayor, que no sé cómo la eligen.
Reparte entre los asistentes un ramito de albahaca y una bolsita de tostones (garbanzos recubiertos de polvo blanco, harina, o así. No penséis mal)
Se acabó la fiesta, nada de baile por la noche, ni toros ni nada.
Nos quedaba volver al pueblo cuesta arriba, muy cuesta arriba y explicar en casa que nos hemos portado bien.

Hoy mi abuela Magdalena cumpliría 116 años, 

nació mientras Cuba decidía que ya estaba bien de ser una colonia española.

Mamá, que de esto ya nos has hablado, ¿no vamos a cambiar de tema?

hoy no, Pablo, hoy toca conciliación otra vez

Déjala, hermano, que cuando la da, la da. Esta madre nuestra es así.

Ya me dejáis hablar?

Hay un grupo de personas que están intentando que los niños puedan contar con su madre y con su padre siempre que los necesiten, modificar los horarios de trabajo, concienciar a los demás de que es posible trabajar igual, y cuidar a los niños y a las niñas.

A ver, ya sabeis que a mí, en estas cosas la que me lia es la reina bruja, pero lo que lo inició fué esta entrada, fijate, protestaba porque tenía que dejar a su bebé para irse a trabajar.

Y tu? Cuándo lo hiciste?

Yo? Pablo, tu tenías 5 semanas cuando tuve que volver, eso de ser autónoma es todavía más difícil, no hay a nadie que pedir permiso ni reducción de jornada, el trabajo en el pequeño comercio es así, menos mal que los abuelos estaban cerca y nos ayudaron.

Contigo, María, incluso me llevaba un sacaleches para que cuando la abuela te daba el biberón lo hiciera con mi leche y no con las de bote, y me pasaba cada segundo que estaba separada de vosotros pensando en las cosas que me perdía, las risas, las fiebres, los primeros pasos de Pablo los vió la abuela y no yo, ni papá.
Que no me importa que lo viera la abuela, claro que no, lo que me importa es haberme perdido esos momentos.

Gracias a los abuelos yo me iba sabiendo que estabais bien cuidados, pero hay otros niños que no tienen a los abuelos cerca, o que no pueden ocuparse, y dejan a los niños en la guarderías, incluso reservan plaza antes de que nazcan. Que no es que les cuiden mal en las guardes, pero son muy pequeños para tener horarios.

Nosotros tenemos la suerte de tener mucha familia y tenerla cerca, siempre hay abuelas, tias, tios, primos y primas dispuestas a cuidaros, pero hay otr@s niñ@s que se tienen que quedar solos antes de tiempo porque no lo lo tienen tan fácil.

Vosotros ya sois mayores, pero hay madres y padres que tienen que hacer milagros para dejar a sus hijos en el colegio, trabajar, y volver a la hora de salir, o buscar quién lo haga.

Si nos unimos y buscamos la manera, cuando vosotros tengáis hijos les podréis cuidar vosotros y vuestras parejas y papá y yo  y los otros abuelos ser los plastas que los malcrían.

Mamá tu no hace falta que seas abuela para ser plasta, lo traes puesto de serie.

ommmmmmm

Pero qué haces María?

Calla que estoy invocando el espíritu de las vacaciones, a ver si papá y mamá cambian de idea y nos vamos a Nueva York o al Caribe.

jajajjaja pero estás haciendo yoga, no invocando a los espíritu!

ahhh, que hay diferencias? Yo creía que así…

Espera, vamos a hacer una ouija y ya invocamos y eso.

Y cómo se hace?


necesitamos un mantel blanco para escribir las letras y un vaso.

Y los rotus de colores?

Claro!   Ahora di… Soy la autoridad y busco un espíritu que convenza a mis padres

Soy la quéeeeeeeee?? tu crees que un espíritu se va a creer eso?

Tu dilo!!

Soy la autoridad y busco un espíritu que convenza a mis padres

Pero no te rías y concéntrate!!

Voyyyy, ya me pongo seria

Pues pide al espíritu que nos dé tiempo a guardar el mantel y que no le vean pintarrajeado, que vuelven!!!

La imagen es de Andrés Diploti  pasate a conocer su blog la pulga snob

Empiezas un blog, eres buena o tienes suerte y te das a conocer y
¡¡ zas!!
Te empiezan a llegar correos de marcas comerciales.
No es tan fácil ni tan inmediato, ni mucho menos, pero en mi caso me sigo sorprendiendo que alguien me lea y me conteste y se interese por lo que escribo, así que lo veo un poco así todavía. Sorprendente.
Yo no soy profesional de las redes sociales, ni periodista, ni nada parecido, y voy aprendiendo, claro, pero no tanto como para dar lecciones, más bien para sobrevivir y entender que no me muero cada vez que los señores esos de sylicon valle o comosediga se les atraganta una magdalena y nos cambian todo y me vuelvo mas estresadamente loca para encontrar el botón de megusta.
Pero ayer una communiti (tampoco sé si se escribe así. Qué profesionalidad la mía) nos preguntó qué esperábamos de un evento y de una NdP. (Nota de prensa, mi trabajo me ha costado entender las siglas)

Vale.
Lo que yo espero:
Un correo amable.
Un hola Marisa, hola estresada, un saludo que me diga que me ha buscado y que conoce un poco.
No es leerse vida y milagros de una estresada, pero si el título de dos post, echar un ojo a facebook y otro a twitter, para alguien que se dedica a buscar clientes no debe ser muy difícil comprobar si puedo interesar o no.
Y una minirefererencia a algún comentario mío me hace sentir importante.
Un “a tus lectores les puede interesar” es como “yo sé mucho mejor que tu lo que debes de escribir”. Y mira, es que si me leen será que les gusta cómo escribo y lo que escribo, y nunca dejará de asombrarme que lo hagan, si tu, communiti lo haces mejor, hazte un blog.

De un evento:

Divertirme, conocer gente, ver y hablar con los que comparto el 2.0, y si eso…. Aprender.
Me apunto a un bombardeo, siempre que puedo, pero tengo la mala costumbre de trabajar de vez en cuando, hay horarios que complican mucho la vida.

Yo no sé cuántas madres blogger son profesionales, haberlas hailas, como las meigas, pero me parece que ya se las saben todas, a las demás, bueno, a mi eso del SEO me causa más risa que estrés, así que si me invitan para monetizar mi blog, hacer que tenga más visitas que el museo del Prado o unas fotos espectaculares intenta no cobrarme mucho, que ya sé que me voy a hacer rica en sonrisas, pero no en dinero, ponmelo fácil y dame tiempo para reirme con los que se ríen de mi en el 2.0.

Esos ratos de charletas son imprescindibles.
Ah, y si hay mucha gente, acreditaciones con letras graaaaaaaaaandes.

Si me invitas a la presentación de un producto para niños, hazlo divertido, para las madres-padres y para los niños, me molestan los eventos en los que los niños molestan, y no es por los míos, que ya lo que les molesta es que me quede en casa diciendo “vuelve pronto”, es que sin niños corriendo por los pasillos la cosa pierde emoción, y si vendes para niños dejales cotillear.
O entretenlos un ratito mientras nos lo explicas.

Un monitor haciendo un poquito el mono suele ser suficiente.

También me gusta cuando hay catering que haya algo dirigido a los niños, los cupcakes están muy bien, pero pon unos ganchitos que les hacen más felices y son más baratos.

Y si nos vas a dar algún regalo, pues lo mismo. El bolso de chanel está muy bien, pero si metes una pelota, o unas pinturas y un cuaderno, ya hasta te hago la ola.

Aunque a los míos esos regalos ya no les valen y María se queda con el bolso, ya sabes.

En fin. Querido communiti, espero haberte servido de ayuda, Si necesitas algo más, no dudes en pedirlo,
esta es mi opinión, podemos preguntar a otras madres y a otros padres y entre todos hacemos el post del siglo.

  • Cuando tienes un hijo de 18 y una hija de 14, la vida no es más difícil que cuando tienes que decidir si les quitas el pañal, simplemente es de otra manera.
  • y uno de los momentos "divertidos" es decidir eso de irnos de vacaciones, dónde vamos, quién vamos y si vamos o no vamos....
  • Primero, que la economía no está para viajes alrededor del mundo en hoteles de cinco estrellas, luego que María se ha gastado medio presupuesto en ir a Londres y Pablo ha decidido que a él le apetece Londres también, pero con sus amigos y se nos gastará el otro medio, que como además son buenos chicos y mejores estudiantes no sé si tenemos derecho a decir que no.
  • y señoresposo y yo... pues aquí, dándole vueltas al coco.
  • Pero muchas vueltas.
  • Si nos quedamos en Madrid... seguiremos medio trabajando, que es lo que tiene ser autónoma, haces lo que te da la gana, y sin vacaciones el invierno se nos hará eteeeeerno, que ya lo hemos probado otros años.
  • Si nos vamos a la playa... mi alergia al sol y yo acabamos de los nervios, soy realmente cansina con eso de las cremas, los horarios, gorras, camisetas....señoresposo se nos estresa, que es de secano, y los chicos nos desheredan por tener que aguantarnos todo el santo día,
  • Ahh, pero tenemos pueblo! y con piscina y bicicletas y amigos y.... Pablo no quiere ir, es un chico urbanita que necesita conexión wifi 24 horas y no a pedales, Y su portatil y su pc de toda la vida, y metro en la puerta, y sus bibliotecas y sus amigos y.....Y a mi me parece que tiene edad de quedarse solo, y es lo suficientemente responsable para hacerlo, tiene a la abuela cerca para atracar su nevera...Pero yo no sé estar sin él mucho tiempo, cualquier día pide un erasmus, o aparece una "pelandusca" y mi niño empieza a volar.... y aayysss que me pongo en plan madre moñas....
  • María quiere pueblo, llega, suelta su maleta y si te he visto no me acuerdo, ya vendré a cenar, eso sí, los horarios nos vienen impuestos por los niños que están con los abuelos, así que a las dos a comer y a las nueve a cenar, en eso tenemos suerte, la hora de dormir creo que no la han inventado todavía.
  • Este año nos vamos a librar, pero el que viene tocará pasear las fiestas de los pueblos cercanos, y yo en eso soy muy mía, si no hay otro remedio se va, pero el coche y la hija son míos y no los presto si no es en defensa propia, me veo tuiteando a las cinco de la mañana esperando que acabe el baile de la plaza.
  • Y así se nos pasan las cenas, decidiendo si verdura o pescado y si nos vamos o nos quedamos, O si les mando a los tres a un campamento y me quedo de dueña y señora del sillón y el mando de la tele.
  • En fin, si me encuentras otro remedio o me vas mandando dinero para irme a Nueva York me lo dices ¿vale?
  • ¿Has preguntado a tu madre a qué edad te quitó el pañal y si lo hizo respetuosamente o a tortas?
  • Yo se lo quité a los míos con dos años y medio por dos razones, una por esperar el buen tiempo, que si estaban mojados no fuera muy grave, y dos porque quería hacerlo yo, y con eso de la conciliación tenía que buscar vacaciones y lo hice en semana santa.
  • .
  • Mi madre, y no sólo ella, si no casi toda su generación tenían muchos hijos y bastante seguidos, cuando nació mi hermana yo tenía 16 meses y mi hermano no había cumplido los tres años, no había pañales desechables ni lavadoras, (una es así de vieja), y no podía juntarse con toda la ropa del mundo mundial para lavar, así que una de las prioridades era quitar el pañal pronto.
  • Cuando cumplíamos el año empezaba la operación pañal, paciencia, tiempo y orinales eran los ingredientes a utilizar.
  • Cada hora o te sentabas o te sentaban un rato, que acertabas, aplausos, que no, pues en un cuarto de hora volvías al salón del trono con mamá contando un cuento mientras hacía la comida.
  • Cuando le pregunto cómo lo hacían me contesta:
  • .
  • Hija, yo no tenía tiempo de estresarme como vosotras, tenía muchas cosas que hacer, había que hacer la compra a diario, que la leche no venía cocida como ahora y no había congeladores ni microondas ni pizzas, eso si, tenía las tiendas al lado y no iba con el coche al centro comercial.
  • No trabajaba, porque al casarse en la España de finales de los cincuenta las mujeres no eran despedidas del trabajo, pero eran invitadas a irse, ya te mantenía el marido.
  • No necesitábamos las mil y una cosas que usáis ahora porque no existían y
  • sobre todo,
  • hija,
  • sobre todo.
  • No teníamos móvil para pasar las horas muertas hablando de cuándo quitarles el pañal a los niños.

image

Te vas a dormir ya? .

Pues si, eso quería. .

Ven, vamos a ver una cosa antes, halaaaa, qué bostezo, vale, vale, acuéstate, que es de noche!!. .

A ver qué pasa ahora? .

Estaba pensando en usar la pintura que sobró de pintar el garaje para hacer un mural en mi habitación.

. Pero si son grises y muy oscuras. .

Ya lo sé, pero mira qué chulo me ha quedado

. Y cuando lo vea mamá? .

Pues diré que lo has hecho tu.

Soy despistada y desmemoriada, mi madre me acusa de vez en cuando de haber heredado los genes de mi abuela, y tiene razón, Utilizo mi mano izquierda de agenda porque si lo escribo en papeles lo pierdo.

Tengo una guerra bastante aparente con las contraseñas porque si las apunto las pierdo, y si nos apunto, las olvido, así que se las digo a mis hijos y ellos me salvan de vez en cuando.

Por eso antes de cerrar la puerta me aseguro muy mucho de tener las llaves de casa en la mano, y de no prestar a mis llaves a nadie, pero a nadie, nadie.

Lo más que hago es acompañar a abrir puertas y si no queda otra remedio que dejarlas, voy repitiendo las llaveslasllaveslasllaves hasta que me las devuelven

Cuando vamos al pueblo, a la playa o a la esquina compruebo que cada uno lleva las llaves que le recorresponde, y en cuando se descuidan, me hago con todas y no las devuelvo hasta que no volvemos a casa.

María jamás pierde unas llaves, Pablo confía en que haya alguien que le abra cuando vuelve a casa y señoresposo….l aaaayyyssss señoresposo!!

Es de esos seres felices que no saben de cerraduras, arreglarlas si, eso si, pero es un experto olvidador de llaves

A los quince días de casarnos baja a tirar la basura (felices tiempos en los que decía.. Cariño, ya me ocupo yo) chándal, basura, llaves… y volvió a los 10 minutos sin ellas y nunca más se supo, estuve tentada de cambiar la cerradura y todo por eso de que los muebles estaban nuevecitos y relucientes, pero no, aquí no entró nadie y la llave se quedó en el contenedor o en el fondo del mar.

Ha dejado llaves puestas en el trabajo, olvidadas en el coche, al fondo de cualquier bolsillo… he lavado llave, oye, y quedan monísimas, en fin, un drama, ya sabes que lo es eso

Ayer mi coche estaba aparcado en mi sitio favorito y sin gasolina, y yo, con lo buena que soy me acerco zalamera….

Anda, guapo, déjame tu coche para ir a por María, Claro cielo, toma, echa gasolina, toma dinero y pide factura, por favor.

Y yo, abrumada por tanta diligencia y esplendor cojo el dinero, el papel con los datos de la factura, las llaves…

Doy besos, y bajo a la calle a buscar el coche, que eso, en mi casa, es como las agujas y los pajares, y cuando saco las llaves del bolsillo…. …

Eran sus llaves, pero las de casa

afortunadamente. En el fonde del bolsollevaba las de repuesto del mío, sin gasolina, sin aire acondicionado, sin botón de subir y bajar ventanillas…. 

en fin, al volver le devolví las llaves y los datos de la factura, el dinero, se siente, una pena, oye, pero una es así, y ahora mi coche viaja con el depósito lleno.

Perdóname cariñomío, pero echarse unas risas a tu costa de vez en cuando viene muy bien

Vengo de leer un par de post sobre alzheimer y niños, creo que me toca explicar mi experiencia.
Mi abuela vivía con nosotros, un día cuando volví a casa de jugar en la calle llamé al timbre y no supo abrirme la puerta, yo la oía dar la luz, mover cosas….pero no sabía mover el picaporte, cinco minutos después lo consiguió.
Las “cosas raras” fueron en aumento hasta que no se pudo quedar sola, dejó de hacer las cosas mas elementales… Y dejó de conocernos, la cuidadora incansable fué mi madre, a los demás algún rato nos tocaba, no es divertido, ni un poquito, cuando se casó mi hermano costó encontrar un familiar dispuesto a hacerse cargo de ella para poder viajar porque la boda no era cerca de casa.
Recuerdo un domingo en el que me dieron a elegir: o cuidas a la abuela, o vas al entierro de un familiar en el pueblo, yo pasaba de los veinte años, pero mi prima se encontró con lo mismo con diez años, lo de no ir a jugar por cuidar a sus abuelos era habitual.
Y hace más de treinta años a los abuelos se les cuidaba en casa.
Llevarles al asilo no entraba en los planes de casi nadie.
Que conste que entiendo perfectamente a los que llevan a sus mayores a esos sitios, que me voy mentalizando que iré cuando sea viejita y mis hijos hayan emigrado para trabajar, pero de alguna manera me niego a que me metan en una residencia.

Pablo tenia seis años y María dos cuando mi suegra empezó a tener lagunas.
Venía todos los días a verme al trabajo y me traía el pan. O la fruta.
Un viernes, sin venir a cuento y delante de un familiar me llamó de todo menos bonita y se fué, cuando llegó señoresposo yo había dejado de llorar pero mi cara debía de ser un poema. No le dije nada, hablé de problemas en el trabajo y punto.
El lunes volvió mi suegra, ¿te hacen falta naranjas??
No, abuela, solo el pan.
Entonces me senté a solas con su hijo y se lo conté: tu madre tiene problemas, no fué normal su comportamiento y mucho menos el que ahora no se acuerde. pero cuesta tanto entenderlo….
Mis cuñadas también sufrieron sus insultos y sus malos modos.
Ella no era así, siempre estaba dispuesta a ayudar, era alegre, se paraba a charlar con todo el mundo…
En verano estuvimos en el pueblo, comía con nodotros, pero cuando yo volvía con los niños a cenar ella buscaba mil excusas para no hacerlo.
Ya he cenado, he merendado con la vecina…
Pero era mentira, llegué a investigar cual detective y se lo conté a señoresposo, no es que me tachara de loca, pero no me creía, ¿por qué su madre iba a hacer esas cosas?
Nos fuimos a la playa, estuvo sola tres días…. Y no abrió la nevera para nada, cuando llegó mi cuñada llevaba tres días sin comer, pero no había dejado la tertulia con las vecinas ni de hacer la cama…
Ya no siguió viviendo sola, se reunieron los hermanos y decidieron cuidarla uno cada mes, sinceramente, odio este plan, cuando se ha acostumbrado a una casa, una manera de comer y unos horarios, hay que cambiar, pero como es lo que ella ha visto siempre, pues lo lleva bien.
La abuela llegó a casa a quitar la habitación a María, hubo que sentarse con ella con cuatro años y explicarle que la abuela estaba mala, y la teníamos que cuidar.
Consintió dejarle la cama, pero no pudimos convencerla de que necesitábamos un cajón para la ropa.
Cuando yo llevaba a la abuela al baño, María corría por el pasillo diciendo que no podía esperar.
Fué un mes terriblemente caótico.
María no entendió que la abuela estaba enferma.
Pablo con ocho años si se implicó en sus cuidados, había días que le tocaba ocuparse que no se pegaran abuela y nieta mientras yo hacía la cena. Así como suena, a tortas, o quedarse con ella mientras yo recogía a Maria del colegio, afortunadamente la abuela decidió que Pablo era de fiar y le hacía más caso que a mi. Si yo le decía que se pusiera la chaqueta me miraba mal y si se lo decía Pablo corría a hacerlo. Si era María la que se lo sugería acababa la chaqueta colgada de la lámpara, independientemente del tono de María.
El horario de trabajo de señoresposo le deja llegar a cenar, así que no podíamos contar mucho con él.
“Milagrosamente” mi suegra mejoró, gran parte de su escasa salud mental tenía que ver con no haberse alimentado bien desde que mi suegro falleció.Y ahora toda la familia de mi marido estaba ahí para cuidarla.
Todo empezó a resultar un poco más fácil.
La abuela estaba más tranquila y María iba entendiendo un poco más.

No es divertido, pero hay que hacerlo y se hace y la familia entera se tiene que implicar. No es lo mismo cuidar de ella cuando los niños son pequeños y hay que llevarlos o traerlos del colegio que cuando ya les mandas a los recados. No es lo mismo cuidar a una persona mayor cuando tienes cincuenta años que cuidar si tu también eres mayor y no te quedan fuerzas. Pero sobre todo no es lo mismo cuando le tienes que cuidar tu solo que cuando tienes quien te libere un rato para ir al cine, o a por el pan, o quién te abrace cuando no puedes más.