Una de las frases más terroríficas que puede oir alguien es…”no ha pasado nada, pero dime dónde guardas la cartilla de la seguridad social” Gracias que ella es la mujer más tranquila del mundo, pudo pensar y responder sin tener un ataque de ansiedad…”en el cajón de la mesilla”
En realidad la cosa no fué “para tanto”, una semana de hospital, unos hijos viajando solos al encuentro con los tios, Y sin un poquito de estres.
Eramos amigos desde mucho antes de nacer, desde eso de… detrás de esa curva, cariño, desde días en la sierra, hasta noches llamando a un sereno que venía borracho por el centro de Madrid. En un piso que no cabía una cuna más, y en otro en el que un niño de 4 años no encontraba un cuarto de baño con tanta puerta.
Jugábamos con ellos a subirnos en un barco que naugrafaba, poníamos a los pequeños en el centro, para que no se hundieran mientras los mayores destrozábamos los cojines al grito del “al abordaje”.
Aprendimos a cazar gamusinos, a bajar escaleras sentados, a bañarnos en el mar de noche, a que los kilómetros pueden ser muy largos, y las sonrisas mucho más.
Descubrimos que se puede conversar en sueños, compartir conciertos que no existen…
Crecer juntos y reencontrarnos…. Vosotros sabeis de quien hablo.
MIL GRACIAS
Antionio comentó:
Viajes “de la Torre”, si quieres soñar……
Marisa comentó:
jajajajaj siii, por unos pasillos llenos de puertas!!!
pidgeonlatour comentó:
Y a recorrer la provincia de Toledo en autobús, pasar la noche en el rollo o en las barracas;
Ligar y cantar, unos afinados y otros no tanto, en la mancha y en la costa.
Y saber siempre que estamos y estáis.
Marisa comentó:
recitando paradas de metro!!!! jajajajaja