Mi amigo Jesús dijo un día…Cuando yo era pequeño, me mandaban a por tabaco los amigos de mi abuelo, y si se me ocurría no ir, cuando llegaba a comer me sacudía el amigo, mi abuelo, y mi padre. Si mando ahora a tu hijo a comprarme tabaco primero me pega tu hijo, luego tu, y luego tu marido.
Hace unos años, vivir en un pueblo era ser hijo de todos, lo mismo te regañaba tu madre que la abuela de tu amigo, y tambien podías merendar en tu casa, o en la casa de cualquiera, Era un mundo de puertas abiertas para los niños. Todos sabían lo que comía el vecino, si dormía mucho o poco, que matrimonio discutía y quien arreglaba los problemas por la noche.
Los niños que llegábamos de la ciudad, podíamos pasarnos el verano en la calle, bueno, en el campo, en el arroyo… experimentando la sensación de libertad que dan 12 años y ninguna preocupación. 
Los que vivían allí, tenían que ir al campo con sus padres o con los abuelos a trabajar, mejor dicho, a ayudar a la familia a subsistir, y a veces los demás nos apuntabamos a coger (destrozar) patatas o higos, o lo que hubiera cerca, tambien hemos experimentado lo de ordeñar una vaca o “pelear” con una gallina mientras buscábamos huevos.
Los niños de ciudad siempre están encantados con pasar unos días”asilvestrandose” en el pueblo. Levantandose para ir a recorrer casas y amigos, ”decidiendo ellos su vida”, comiendo o cenando los unos en casa de los otros cuidandose los unos a los otros y los mayores a los pequeños.
Yo creo que tenía que ser obligatorio tener pueblo, pequeño, con piscina, con una carretera que no va a ninguna parte, y abuelos y abuelas sentados en las puertas de sus casas, enterándose de la vida de los vecinos y cuidándonos a todos un poco.
Las tertulias de noche, con los niños jugando cerca, o durmiendo ya, para mí son fundamentales, destripamos la vida, criticamos o alabamos vecinas, niños, suegras, maridos, a “to bicho viviente”, y te vas a la cama con la sensación de haber arreglado el mundo.
Cuando me jubile, me iré al pueblo a vivir, solo para que mis nietos se puedan venir en verano a experimentarlo. falta jubilarme, tener casa en el pueblo, nietos, y que me los dejen….
ABRAZA LA TIERRA comentó:
Nosotros llevamos años trabajando por los pueblos, por ayudar a todas aquellas personas que quieren vivir (de manera permenente) en uno, a conseguirlo.
Ayudamos- gratuitamente- a encontrar, todos los recursos que se necesiten: vivienda en alquiler o venta, terreno, locales, etc….informamos de los servicios existentes: sanitarios, educativos, etc… e informamos de las opciones de negocio de las que se puede vivir, aquí tenéis algunos ejemplos: http://www.abrazalatierra.com/bolsa_empleo.shtml?idboletin=1523
Marisa comentó:
Genial!! si hubiera más gente como vosotr@s y menos “cantamañanas” el mundo sería mucho mejor. Un saludo.