Cuando la mamá de Ana decía a dormir, ella se iba triste a la cama. Le daba un beso y se iba sola a su habitación.
Cuentame un cuento, mami,
Voy, Ana, Espera un momento. Pero mamá nunca llegaba a contar el cuento, o llegaba decía…”erase una vez” y luego buscaba un motivo para no seguir…”no has guardado esto”, “he dejado la sarten en el fuego…”
Y Ana nunca tenía su cuento.
Una tarde de cumpleaños la abuela de su amiga les hizo sentarse mientras merendaban y les contó un cuento, de brujas, de dragones, de hadas, de flores…Ana escuchaba con la boca abierta, y cuando acabó el cuento y sus amigas se fueron a jugar, ella se sentó al lado de la abuela, y le pidió que le siguiera contando cuentos.
Cuando mamá llegó a por ella allí estaba, embobada al lado de la abuela.
Aquella noche no pidió que su madre le contara nada.
Al día siguiente, cuando llegaron a la puerta del colegio Ana y su amiga entraron mientras sus madres se quedaban charlando.
“Necesito hablar con la abuela, ayer contó unas historias a mi hija que yo no sé contar, y sé que se acuesta triste, pero yo solo sé cuentos de miedo y si yo lloraba con ellos, a ella le pasará lo mismo”
“Vamos a hablar con la abuela, a mi me enseñó ella”
La abuela les invitó a café y a bollitos caseros, y empezó a explicar que todos los niños necesitan escuchar historias bonitas para dormir, Mira, llevaté estos libros, son de cuentos sin miedo, de historias bonitas, con brujas que hacen tartas a los niños y hadas que salpican gotitas de agua de risas.
A partir de esa noche, antes de que Ana dijera “cuentame un cuento mami” su madre estaba esperando con el libro a que se acabara de lavar los dientes.
Aprendieron a contar mil cuentos sin miedo. Las abuelas sirven para muchas cosas, para contar cuentos también.
Esposa comentó:
Muy bonito.
Buen día.
Marisa comentó:
Gracias, preciosa, igualmente
Maria comentó:
Me encanta esta entrada. Me parece más tierna… pero más más… Me has emocionado. gracias!
Marisa comentó:
Muchas gracias, son cuentos que les contaba a mis hijos, ellos también saben inventarlos
Leticia de Vigolet Creacions comentó:
Blancanieves, la Bella durmiente, los tres cerditos… MIEDO!!! nunca me ha gustado contarles esos cuentos a mis niñas. Alguien que se quiere comer a otro, una bruja mala, cosas que ni siquiera existen…
Gracias Marisa, me ha gustado mucho, yo también me invento cuentos felices!